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Carbono azul

Carbono azul y manglares: cuánto almacenan, cómo se mide y qué hace falta para que un crédito sea creíble

Un manglar guarda en promedio 1.023 toneladas de carbono por hectárea, pero un crédito de carbono azul exige mucho más que ese número. Cómo se mide, qué metodologías lo certifican y qué dejan ver Vida Manglar, en Colombia, y otros casos.

Juan Felipe Romero13 min de lectura
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¿Buscas el trámite y no la noticia? Guías de trámites ambientales, con su norma, su autoridad competente y sus fuentes oficiales.

Carbono azul y manglares: cuánto almacenan, cómo se mide y qué hace falta para que un crédito sea creíble

En el proyecto Vida Manglar, en la bahía de Cispatá (Córdoba), los créditos de carbono se vendieron en promedio a 24 dólares por tonelada, según Rafael Espinosa, líder del proyecto por parte de la CVS. Detrás de ese precio hay años de muestreo de suelos, ecuaciones para estimar biomasa y una auditoría externa. Esta guía explica qué es el carbono azul, cuánto almacena cada ecosistema, cómo se mide y qué se le exige a un proyecto antes de que pueda vender una sola tonelada.

El tema vuelve a la agenda por una razón concreta: hoy, 27 de octubre, la II Semana de la Bioeconomía Colombiana incluye una charla sobre manglares y economía azul (más abajo, en una sección propia). Y la pregunta de fondo sigue abierta para cualquiera que mire este mercado: ¿cuánto de lo que se promete se puede medir de verdad?

1.023 Mg C/haCarbono promedio almacenado por hectárea en 25 manglares del Indo-Pacífico, entre biomasa y suelo. Los suelos orgánicos explicaron entre el 49 y el 98 % del total. Fuente: Donato y colaboradores, Nature Geoscience (2011).

Qué es el carbono azul y por qué se separa del carbono de los bosques

El carbono azul es el carbono que capturan y guardan los ecosistemas costeros con vegetación: manglares, pastos marinos y marismas de marea. Un artículo clásico de Frontiers in Ecology and the Environment (2011) lo definió así y señaló algo clave: aunque su área global es de una a dos órdenes de magnitud menor que la de los bosques terrestres, su aporte por unidad de área al secuestro de carbono a largo plazo es mucho mayor, en parte porque atrapan sedimento y carbono orgánico cuando sube la marea.

Esa diferencia explica la atención que reciben. Donato y colaboradores estimaron que la deforestación de manglares genera emisiones de entre 0,02 y 0,12 petagramos de carbono por año, hasta cerca del 10 % de las emisiones de la deforestación global, con apenas el 0,7 % del área de bosque tropical. Y el problema no es solo lo que se pierde en pie: buena parte del carbono está bajo tierra, en suelos que, al drenarse o talarse el manglar, vuelven a la atmósfera.

Si quieres el panorama del estado y la cobertura del manglar, ya lo trazamos en la guía sobre dónde están los humedales y manglares de Colombia y en el análisis del estudio de Science sobre la recuperación global de los manglares. Aquí el foco es otro: la medición, el carbono y el mercado.

Cuánto almacena cada ecosistema: tres cifras que no se pueden mezclar

Cada ecosistema tiene su propia evidencia, y las cifras no son comparables entre sí sin cuidado. Algunas miden existencias (cuánto carbono hay guardado), otras miden flujos (cuánto se acumula por año) y las escalas cambian de una hectárea a todo el planeta.

EcosistemaQué dice la fuenteFuente
Manglar1.023 Mg C/ha en promedio en 25 manglares del Indo-PacíficoDonato et al. (2011)
Pradera marinaEntre 4,2 y 8,4 Pg C en el mundo con el cálculo conservador (hasta 19,9 Pg con el máximo), a partir de 946 praderasFourqurean et al. (2012)
Marisma de mareaSin cifra de existencias por hectárea verificada para este artículo; el IPCC da una tasa de acumulación (tabla siguiente)IPCC (2013)

Para comparar flujos, la fuente más usada en inventarios nacionales es el Suplemento de Humedales 2013 del IPCC. Su Tabla 4.12 da factores por restablecimiento de la vegetación, en toneladas de carbono por hectárea y año, como promedios globales con alta incertidumbre.

Gráfico de barras con 1,62 toneladas de carbono por hectárea y año para manglar, 0,91 para marisma y 0,43 para pradera marina
Los valores son promedios globales de la Tabla 4.12 del IPCC y sus intervalos de confianza son amplios: el de la pradera marina se basa en solo seis estudios. Crédito: Gráfico propio con datos del Suplemento de Humedales 2013 del IPCC.

En esa tabla, el manglar acumula 1,62 t C/ha/año (intervalo de confianza del 95 %: 1,3 a 2,0), la marisma 0,91 (0,7 a 1,1) y la pradera marina 0,43 (0,2 a 0,7). El propio capítulo aclara una convención importante: en praderas marinas y en muchas marismas, el aumento anual de biomasa se asume igual a la pérdida por mortalidad, así que el Nivel 1 no cuenta cambio neto en la biomasa; lo que se acumula es sobre todo carbono en el suelo.

Para el total mundial, la revisión de Macreadie y colaboradores (2021) calculó que los ecosistemas de carbono azul almacenan más de 30.000 Tg C en unos 185 millones de hectáreas. Estimó que protegerlos evitaría emisiones de 304 Tg de CO2e por año (rango de 141 a 466) y que restaurarlos podría capturar 841 Tg de CO2e adicionales por año hacia 2030, cerca del 3 % de las emisiones globales de esos años.

Del lado de las praderas, el reciente mapa global con satélite e inteligencia artificial mostró cuánto cambia el cálculo cuando por fin se sabe dónde están.

Cómo se mide: del manual de campo al inventario nacional

Medir carbono azul combina campo, laboratorio y estadística. El referente es el manual de la Iniciativa Internacional de Carbono Azul, elaborado por un equipo de 34 expertos para estandarizar el muestreo, las mediciones de laboratorio y el análisis de existencias y flujos en manglares, marismas y praderas marinas. Existe también en español.

En la práctica, el estudio de Donato muestra qué se mide: biomasa de árboles, madera muerta, contenido de carbono del suelo y profundidad del suelo. Los suelos orgánicos iban de 0,5 m a más de 3 m de profundidad. Por eso importa tanto cuánto se perfora. En Cispatá, según Mongabay, se tomaron muestras de suelo a varias profundidades, se estimó la biomasa con ecuaciones alométricas y se midió la necromasa; las muestras viajaban a un laboratorio en Santa Marta.

El IPCC ordena la precisión en tres niveles, y esta es la parte que más ayuda a entender qué tan "duro" es un número:

NivelQué usaPara qué sirve
Nivel 1Valores por defecto del Suplemento (como la Tabla 4.12)Un primer inventario cuando no hay datos propios
Nivel 2Factores específicos del país o la regiónReflejar la realidad local con más precisión
Nivel 3Modelos o inventarios detallados con parcelas permanentesLos cálculos más exactos, cuando la categoría pesa en el inventario

Según el capítulo 4 del Suplemento, el Nivel 3 puede incluir modelos de procesos o inventarios con parcelas permanentes. El mismo texto advierte que la teledetección óptica y de radar, en su momento, no podía dar de forma rutinaria estimaciones con suficiente exactitud para estimar cambios de manglar, aunque anticipaba que sería más viable en el futuro.

El detalle que más se omite: el metano

El carbono que entra al suelo no es todo el balance. Un estudio de Rosentreter y colaboradores en Science Advances calculó que las emisiones de metano pueden compensar en promedio el 20 % del carbono enterrado en sedimentos de manglar (entre el 18 y el 22 %), usando el potencial de calentamiento a 20 años. Su conclusión es que el metano debe incluirse en las evaluaciones de carbono azul. Y Atwood y colaboradores estimaron que la pérdida de manglar libera desde los suelos unos 7,0 Tg CO2e al año a escala global, con Indonesia y Malasia a la cabeza.

Pradera marina de aguas poco profundas con rayos de sol y un pez pequeño sobre arena clara
Representación de una pradera marina somera. No es una fotografía de un sitio real. Crédito: Imagen generada con IA (spacexai/grok-imagine-image).

Cómo se certifica: qué le pide Verra a un proyecto

Una cosa es medir y otra certificar. Para vender créditos en el mercado voluntario, un proyecto se registra bajo un estándar y aplica una metodología aprobada. En carbono azul, el actor central es Verra.

Su hoja de ruta se puede reconstruir con sus propios anuncios:

FechaQué pasóFuente
9 de septiembre de 2020Verra revisó el marco de REDD+ (VM0007) para agregar la conservación y la restauración de humedales de marea (manglares, pastos marinos y marismas). Lo presentó como la primera metodología de conservación de carbono azul aprobada bajo cualquier programa importante de gases de efecto invernaderoVerra (2020)
11 de julio de 2023Verra anunció que revisaría VM0033 (restauración de humedales de marea y pastos marinos) para sumar actividades de conservación, e inactivaría los módulos de humedales de marea de VM0007Verra (2023)
4 de septiembre de 2023Entró en vigor VM0033 v2.1, según su página en Verra. Hay una nueva revisión en desarrolloVM0033 en Verra

Esto importa por una razón práctica: las metodologías se revisan, se reemplazan y se inactivan. Antes de citar una para un proyecto, hay que revisar su estado vigente en el sitio de Verra y a qué versión se acogió ese proyecto.

Además de la metodología, los créditos de este tipo pasan por varias pruebas:

  • Adicionalidad: demostrar que el beneficio no habría ocurrido sin el proyecto. Verra tiene un módulo propio para humedales de marea (VMD0052).
  • Permanencia: el carbono debe quedar guardado. La página de VM0033 enlaza una guía de evaluación del riesgo por aumento del nivel del mar dentro de la herramienta de riesgo de no permanencia.
  • Verificación independiente: según Mongabay, en Vida Manglar la primera certificación de 2021 la hizo AENOR como verificadora, y en 2025 se auditaban y certificaban créditos del período 2019 a 2023.

Sobre qué tanto se puede confiar en créditos de proyectos de conservación, no todo el mercado está igual de sano; en el análisis del estudio de Science sobre sobreestimación en proyectos REDD+ vimos qué pasa cuando la línea base se infla.

Casos reales: Vida Manglar y Mikoko Pamoja

Vida Manglar, bahía de Cispatá (Colombia)

El proyecto reúne a Conservación Internacional, el Ministerio de Ambiente, la Fundación Omacha, INVEMAR, la CVS y CARSUCRE como proponentes, según una ficha del WBCSD. Sus cifras cambian según el documento, y eso también es información:

DatoCifraFuente
Área conservada9.128 ha (7.561 en Córdoba y 1.567 en Sucre)Minambiente
Área de proyecto11.000 haWBCSD
Emisiones a reducir en 30 años939.296 t de CO2 equivalenteMinambiente
Créditos emitidos "a la fecha"67.000 (documento con fecha de mayo de 2023)WBCSD
Créditos comercializados (neto)42.363, a un promedio de 24 USD por toneladaMongabay Latam (2025)
Reinversión de los ingresosCerca del 90 % se reinvirtió; el otro 10 % fue gasto del administrador financieroMongabay Latam (2025)
Organizaciones comunitarias14 asociaciones de manglerosMinambiente

Las diferencias entre 9.128 y 11.000 hectáreas, o entre 67.000 créditos emitidos y 42.363 comercializados, no se explican en las fuentes que revisé. Pueden reflejar fechas, definiciones (emitido frente a vendido) o el área medida frente a la del proyecto. Intenté consultar el registro de Verra, pero es una aplicación que no devolvió datos legibles para este artículo; para citar cifras definitivas, conviene abrir directamente el registro público.

Lo que sí es consistente es el modelo. Según la ficha del WBCSD, Vida Manglar es el primer proyecto en contabilizar el carbono que los manglares guardan sobre y bajo el agua, con una metodología desarrollada con Verra. Los ingresos financian un plan de manejo y los 14 grupos de mangleros reciben beneficios como pagos por limpiar caños, tomar muestras de suelo y monitorear biodiversidad, a cambio de limitar la madera que extraen. El Gobierno también lo ha presentado como un ejemplo de financiación ambiental, como contamos en el artículo sobre el canje de deuda por naturaleza.

24 USD/tPrecio promedio de venta de los créditos de Vida Manglar, según el líder del proyecto por la CVS en entrevista con Mongabay Latam (2025). Mongabay recoge además que esa cantidad no alcanza para sostener este tipo de programas por sí sola.

Mikoko Pamoja, bahía de Gazi (Kenia)

En Kenia, el proyecto comunitario Mikoko Pamoja empezó en 2010 y, según la página de Plan Vivo, tiene certificación de PV Climate versión 4 y 22.169 certificados emitidos a la fecha. Sus ingresos han financiado libros escolares, construcción de escuelas y agua potable. Es otro estándar, otra escala y otro continente, y sirve para recordar que Verra no es la única ruta.

Colombia, el tamaño de la oportunidad

Según la capa oficial de INVEMAR, sumando sus 8.648 polígonos de manglar obtuve 275.396,75 hectáreas: unas 200.032 en el Pacífico, 75.215 en el Caribe y 149 en el Caribe insular. Ese es el techo de área donde se podría pensar en proyectos, y también el aviso: Cispatá representa una fracción pequeña del total y el Pacífico concentra casi tres cuartas partes del manglar. La guía de humedales y manglares explica por qué cada fuente da un número distinto.

Qué significa para quien sigue este mercado

La II Semana de la Bioeconomía Colombiana se realiza en el Pabellón de Cristal de Barranquilla entre el 26 y el 28 de octubre de 2026. Según la agenda publicada (sujeta a cambios), hoy a la 1:40 p. m. figura en el Salón B la charla inspiradora "Pensar a largo plazo: los manglares como una oportunidad para la mitigación del cambio climático y la economía azul", a cargo del exministro de Ambiente Carlos Eduardo Correa. Este artículo no anticipa lo que dirá; ofrece el marco técnico para escucharla con preguntas concretas. Hay una guía completa de la agenda con todas las sesiones.

Seis preguntas para hacerle a cualquier proyecto, según lo visto:

  1. ¿Con qué nivel de datos? Un valor por defecto del IPCC no es lo mismo que parcelas propias con suelos medidos a profundidad.
  2. ¿Se contó el metano? Si un proyecto no lo menciona, el balance puede estar inflado.
  3. ¿Qué metodología y en qué versión? Las de Verra cambian: la empresa anunció que inactivaría los módulos de humedales de marea de VM0007 a favor de VM0033.
  4. ¿Quién verifica y cada cuánto? La auditoría de Cispatá cubre períodos, no promesas.
  5. ¿Cuánto llega a la comunidad? En Vida Manglar la cifra citada es cerca del 90 % reinvertido, pero Mongabay recoge que ese dinero no basta por sí solo para sostener el programa.
  6. ¿Qué regulación aplica? El marco colombiano está cambiando.

Para profundizar: el decreto 973 de 2026 y la guía de bonos de carbono cubren la regulación; esta comparación con los créditos de biodiversidad ayuda a ubicar el producto, y el caso de la Ciénaga Grande muestra cómo se escala la restauración.

Conclusión

El carbono azul funciona como idea porque el manglar guarda cantidades enormes de carbono en el suelo, pero un crédito creíble no depende de ese promedio global: depende de cuánto se midió en el sitio, de si se descontó el metano, de qué versión de metodología se aplicó y de quién la auditó. La lección de Cispatá es doble: se puede construir un modelo donde el carbono financia el manejo del manglar, y a la vez se necesitan cifras públicas y consistentes para que el lector, el comprador y la comunidad sepan qué compraron. Hasta que cada proyecto publique eso sin contradicciones, 24 dólares por tonelada es un precio, no una garantía.

Imagen de portada: representación de un manglar al atardecer. Imagen generada con IA (spacexai/grok-imagine-image); no es una fotografía de un lugar real.

Juan Felipe Romero

Ecólogo

Soy ecólogo con posgrado en Administración Ambiental de Zonas Costeras y Máster en Restauración Ecológica, con más de 18 años de experiencia en planificación, gestión y desarrollo de soluciones tecnológicas ambientales.

Este artículo se redactó con apoyo de inteligencia artificial, bajo dirección editorial de Juan Felipe Romero.

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