Mercado de carbono
El decreto que va a regular el mercado de carbono en Colombia: qué evidencia geoespacial va a exigir a los proyectos REDD+
El Ministerio de Ambiente abrió a consulta pública el decreto que por primera vez va a regular el mercado de carbono en Colombia, ordenado por la Corte Constitucional. Qué exige el sistema MRV, qué vacíos señalan las organizaciones sociales y qué evidencia geoespacial necesita un proyecto REDD+ para sostenerse.
Colombia lleva más de una década vendiendo bonos de carbono sin que exista un marco que regule ese mercado. Eso está a punto de cambiar: la Corte Constitucional, en la Sentencia T-248 de 2024 sobre el territorio indígena de Pirá Paraná (Vaupés), ordenó al Estado regular un mercado ambiental que había venido operando sin reglas claras. En cumplimiento de esa orden, el Ministerio de Ambiente abrió a consulta pública el borrador del decreto que va a fijar, por primera vez, las condiciones formales para desarrollar proyectos de carbono —principalmente REDD+— en el país.
Para cualquier desarrollador de proyectos, cooperativa, empresa agroindustrial con predios en zona de bosque o inversionista que ya tiene o está evaluando un proyecto de carbono en Colombia, este decreto no es una noticia lejana: define qué evidencia va a tener que presentar y sostener en el tiempo.
Qué ordena realmente la Corte y qué responde el decreto
El fallo no prohíbe el mercado de carbono. Ordena que deje de operar sin reglas. El borrador de decreto del Ministerio de Ambiente avanza sobre tres frentes:
- Formalizar el Sistema MRV (Monitoreo, Reporte y Verificación) como el mecanismo oficial para validar reducciones de emisiones, incluyendo el RENARE —el Registro Nacional de Reducción de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero— como ventanilla obligatoria de inscripción.
- Establecer salvaguardas sociales y ambientales para comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas en cuyos territorios operan los proyectos.
- Definir reglas de consulta previa e información para el desarrollo de iniciativas de mitigación, incluyendo REDD+, en territorios étnicos.
Organizaciones como Dejusticia y la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS) han señalado en la consulta pública que el borrador avanza en las salvaguardas, pero todavía tiene vacíos importantes en materia de consentimiento informado y protección efectiva de las comunidades que habitan los territorios donde se desarrollan estos proyectos. Es un proceso vivo: el texto final puede cambiar antes de expedirse.
Por qué esto no es solo un tema legal: es un problema de evidencia
Un sistema MRV formal significa que ya no basta con la palabra del desarrollador del proyecto sobre cuánta deforestación se evitó. Hay que demostrarlo con datos verificables, de forma consistente en el tiempo, con metodología trazable. Eso es exactamente lo que ya exigen estándares internacionales como Verra VCS o el marco de integridad del ICVCM, y lo que ahora el Estado colombiano va a formalizar a nivel nacional a través de RENARE.

En la práctica, un proyecto de carbono que quiera sostenerse bajo este nuevo marco va a necesitar, como mínimo:
- Línea base de cobertura boscosa en la fecha de referencia del proyecto, no una estimación aproximada.
- Series multitemporales de deforestación que permitan calcular la tasa de referencia (baseline de emisiones) con la que se compara el desempeño del proyecto.
- Monitoreo continuo —no una foto única— para reportar periódicamente al sistema MRV mientras dure el proyecto, que en REDD+ suele ser de 20 a 30 años.
- Trazabilidad geográfica del área del proyecto, con polígonos verificables, no descripciones textuales del predio.
- Evidencia documentada del proceso de consulta e información con las comunidades del territorio, que empieza a ser tan relevante para la aprobación como el dato de carbono en sí.
El error de tratar el MRV como un trámite de cierre de proyecto
Igual que pasa con otros marcos de cumplimiento ambiental, el riesgo es dejar la construcción de evidencia para el final: armar el expediente cuando ya toca reportar al RENARE o renovar la verificación ante el VVB (organismo verificador). El problema es que una serie multitemporal de deforestación no se reconstruye de un día para otro con la calidad que exige un estándar de carbono serio —hay que tener el monitoreo corriendo desde antes.
Lo que sí funciona es invertir el orden: dejar el monitoreo geoespacial activo desde la formulación del proyecto, para que cuando llegue el momento de reportar, la evidencia ya exista y solo haya que consolidarla.
Dónde entra Biopaisaje en este proceso
En Biopaisaje no reemplazamos el trabajo del organismo verificador (VVB/OVV) que certifica las reducciones de emisiones ante Verra u otro estándar, ni el cálculo final de toneladas de CO2e que da lugar a la emisión de créditos —eso sigue siendo responsabilidad de la entidad acreditada. Lo que aportamos es la evidencia geoespacial verificable sobre la que se apoya esa certificación:
- Línea base biótica y de cobertura del área del proyecto, con clasificación multitemporal desde la fecha de referencia.
- Monitoreo continuo de deforestación y alertas integrado al geoportal, alineado con la lógica del Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono (SMByC) del IDEAM.
- Cálculo de biomasa y carbono forestal a partir de inventario dasométrico y modelos de dosel por dron, como insumo técnico para la cuantificación que hace el VVB.
- Trazabilidad completa: cada dato queda registrado con fecha, fuente y metodología, para que el desarrollador del proyecto pueda sostenerlo ante el verificador, ante RENARE o ante la comunidad del territorio si se lo cuestionan.
- Operación multi-predio: el mismo monitoreo corre para un proyecto individual o para un portafolio de varias áreas, sin reproceso manual.
Qué hacer ahora si tienes o estás evaluando un proyecto de carbono en Colombia
- Revisa si tu línea base de cobertura tiene la solidez metodológica que un sistema MRV formal va a exigir, no solo la que pedía el estándar internacional hace cinco años.
- Activa el monitoreo continuo ya, no esperes a que el decreto se expida. La evidencia histórica no se reconstruye retroactivamente con la misma calidad.
- Documenta el proceso de relacionamiento con las comunidades del territorio con el mismo rigor que documentas el dato de carbono —el borrador de decreto deja claro que ambos van a pesar en la evaluación.
- Sigue la consulta pública del Ministerio de Ambiente: el texto final puede ajustar plazos y requisitos técnicos específicos antes de convertirse en norma.
Si tu organización necesita construir o fortalecer la línea base geoespacial y el monitoreo continuo de un proyecto de carbono en Colombia, en Biopaisaje trabajamos esa evidencia técnica y la mantenemos viva en el geoportal durante todo el ciclo del proyecto. Escríbenos aquí para revisar tu caso.
Juan Felipe Romero
Ecólogo
Soy ecólogo con posgrado en Administración Ambiental de Zonas Costeras y Máster en Restauración Ecológica, con más de 18 años de experiencia en planificación, gestión y desarrollo de soluciones tecnológicas ambientales.
Este artículo se redactó con apoyo de inteligencia artificial, bajo dirección editorial de Juan Felipe Romero.
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