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Biodiversidad

Colombia llega a la COP17 con un autoexamen: cinco de sus seis metas de biodiversidad avanzan, pero a un ritmo insuficiente

El 19 de octubre empieza en Ereván la COP17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica, con la primera revisión global del Marco Kunming-Montreal. El séptimo informe de Colombia califica cinco de sus seis metas como 'progresos, pero a un ritmo insuficiente'. Qué dice y qué mirar.

Juan Felipe Romero6 min de lectura
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Colombia llega a la COP17 con un autoexamen: cinco de sus seis metas de biodiversidad avanzan, pero a un ritmo insuficiente

El 19 de octubre empieza en Ereván, Armenia, la COP17 del Convenio sobre la Diversidad Biológica, y será la primera vez que los países revisan juntos si el Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal va bien encaminado. Colombia, que presidió la COP16 en Cali, ya entregó su séptimo informe nacional, y su propio diagnóstico es sobrio: cinco de sus seis metas nacionales avanzan "a un ritmo insuficiente" y la sexta, sin progresos significativos.

5 de 6Metas nacionales de biodiversidad que Colombia califica como 'progresos, pero a un ritmo insuficiente' en su séptimo informe ante el CDB; la meta 4 (contaminación, atención de la informalidad y contención de delitos) figura como 'no hay progresos significativos'.

Qué se revisa en Ereván y con qué datos

La COP17 se celebra del 19 al 30 de octubre de 2026 en Ereván. Su documento central es la primera revisión global del progreso colectivo hacia las 23 metas del Marco Kunming-Montreal. Esa revisión se alimenta de los séptimos informes nacionales, que vencían el 28 de febrero: según la Secretaría del Convenio, 125 países (cerca de dos tercios de las 196 Partes) los entregaron a tiempo, una cifra que la propia Secretaría describe como récord.

Lo que cada país escribe en ese informe es, en la práctica, la materia prima con la que se juzgará el avance mundial. Por eso conviene leer el de Colombia con cuidado: es un documento oficial, escrito por el Ministerio de Ambiente con aportes de otros sectores, y es más franco de lo que suelen ser los balances de este tipo.

La nota que Colombia se pone: cinco de seis a ritmo insuficiente

El séptimo informe de Colombia (versión impresa de la herramienta de reporte en línea del CDB, del 1 de marzo de 2026) cubre el periodo 2020 a 2025 y evalúa las seis metas nacionales del Plan de Acción en Biodiversidad con la escala del Convenio. Este es el resumen que el informe trae en su balance final:

Meta nacionalEvaluación del propio informe
1. Planificación participativaProgresos, pero a un ritmo insuficiente
2. Territorios con integridad ecosistémica y sistemas regenerativosProgresos, pero a un ritmo insuficiente
3. Potenciar la economía de la biodiversidadProgresos, pero a un ritmo insuficiente
4. Contaminación, atención de la informalidad y contención de delitosNo hay progresos significativos
5. Gobernanza de todos los sectores y toda la sociedadProgresos, pero a un ritmo insuficiente
6. Modelos de financiamiento sostenibleProgresos, pero a un ritmo insuficiente

La conclusión general queda escrita así: "Colombia no presenta retrocesos generalizados hacia el cumplimiento de sus Metas Nacionales, pero tampoco muestra una trayectoria estructural y alineada con la ambición planteada al 2030." El informe añade que las metas 1, 3 y 4 dependen de decisiones de sectores como agricultura, minas y energía, comercio o defensa, mientras que las 2 y 5, con gobernabilidad más directa del sector ambiental, muestran avances "más consistentes" pero "aún insuficientes".

Para la meta de economía de la biodiversidad, el informe pone una cifra concreta como riesgo: pasar "del 0,13 % al 3 % del PIB".

El 30x30 en números: lo que el informe cuenta y lo que deja abierto

La meta de áreas protegidas es la más citada del Marco. Su texto pide que al menos el 30 % de las áreas terrestres, de aguas continentales y marinas esté conservado mediante sistemas "ecológicamente representativos, bien conectados y gobernados de forma equitativa". En su tabla de indicadores, Colombia reporta para 2025:

Superficie del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP)HectáreasPorcentaje que reporta el informe
Total50.082.083,5324 %
Terrestre19.611.419,3817,18 %
Marina30.470.664,1532 %
Otras medidas efectivas de conservación (OMEC)4.000.000Sin porcentaje en la tabla
Frailejones sobre los pajonales de alta montaña en el Parque Nacional Natural Los Nevados, Colombia
Los páramos del Parque Los Nevados hacen parte de la superficie terrestre del SINAP, la que el informe sitúa en 17,18 % del territorio continental. Crédito: Johan Andrés Toro, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

Esas cifras no coinciden con otras que circulan: en nuestro artículo sobre el examen de la OCDE citamos 26,3 % terrestre y 47,4 % marino, y la meta nacional es más ambiciosa que la global (34 %). El texto del informe no concilia esas cifras, así que desde el documento no se puede saber qué denominador usa cada una. Lo que sí dice es por qué sigue abierta la discusión: faltan metodologías de cálculo, reporte y manejo de las OMEC, y hay "ausencia de una línea base acordada con actores territoriales y un sistema de medición compartido entre Estado y Pueblos Indígenas, Afrocolombianos y Campesinos".

El informe también reconoce que la trayectoria de creación o ampliación de áreas protegidas "no plantea mayor ambición sino una continuidad del estado actual con ganancias reducidas al 2030", y que buena parte del alcance proyectado hacia el 30 % terrestre depende de las OMEC y de los territorios indígenas, colectivos y campesinos.

Sumar hectáreas no es medir integridad: la autocrítica más útil

El pasaje más valioso para quien trabaja con datos está en la sección sobre el sistema de monitoreo. Allí el informe admite fragmentación institucional, rotación de personal y "una rigidez metodológica que históricamente ha priorizado la sumatoria de hectáreas sobre la integridad ecológica real". La propuesta es crear mesas técnicas permanentes por indicador, con "protocolos unificados de recolección, reporte y monitoreo".

Esa autocrítica coincide con el matiz que el informe hace sobre la deforestación: 2023 y 2024 fueron los años con menos deforestación en 24 años, pero "la tendencia estructural de pérdida y degradación de los ecosistemas naturales se mantiene". Un buen año de cifras no cambia el balance de fondo, y esa lectura es la que más le conviene a un lector que debe decidir con datos.

Frailejones y vegetación de alta montaña en el Parque Nacional Natural Chingaza
Una hectárea protegida no dice si el páramo está íntegro; el informe pide medir la integridad ecológica, no solo la superficie. Crédito: Juli 2000 her, Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

Qué significa para quien gestiona biodiversidad en una empresa

Lo que sigue es análisis propio, no una conclusión del informe. El documento menciona que Minambiente trabajó con el sector privado en la ruta "Biodiversidad y Empresa" y con el sector financiero y asegurador en un sistema de monitoreo de los flujos financieros para biodiversidad. Para una empresa con operaciones en Colombia, tres lecturas prácticas:

  • Los indicadores nacionales se van a estandarizar. Si las mesas técnicas por indicador se concretan, los datos que una empresa recoge (coberturas, áreas conservadas, restauración) tendrán que poder reportarse con protocolos comunes. Conviene documentar hoy el método, la fecha y la escala de cada medición.
  • Las OMEC y los territorios colectivos están sin línea base. Una empresa que financia o participa en conservación fuera de áreas protegidas debe esperar que se discuta cómo se contabiliza ese aporte, y evitar contarlo dos veces.
  • El financiamiento también está en la lista de metas con ritmo insuficiente. Entre los documentos de la COP17 hay uno específico de movilización de recursos y mecanismo financiero; lo que se decida allí puede cambiar la oferta de financiación para proyectos de conservación.

Una conclusión

El valor del séptimo informe no está en la nota, sino en que Colombia reconoce por escrito dónde falla: en medir integridad y no solo superficie, en tener una línea base compartida para lo que se conserva fuera de las áreas protegidas y en convertir normas en implementación. Quien llegue a la COP17 con cifras que no se pueden comparar entre fuentes perderá la discusión antes de empezar; quien documente bien sus datos tendrá algo útil que aportar.


Portada: la COP16 en Cali, fotografía de Von Wong Productions vía Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.

Juan Felipe Romero

Ecólogo

Soy ecólogo con posgrado en Administración Ambiental de Zonas Costeras y Máster en Restauración Ecológica, con más de 18 años de experiencia en planificación, gestión y desarrollo de soluciones tecnológicas ambientales.

Este artículo se redactó con apoyo de inteligencia artificial, bajo dirección editorial de Juan Felipe Romero.

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