Demo

Conservación

Una base de datos con más de 500 historias de conservación en América Latina: cómo usarla y qué no es

Mongabay Latam publicó una base de datos gratuita con más de 500 historias de proyectos de conservación en 23 países. Qué trae cada ficha, cómo sacarle provecho al diseñar un proyecto y qué límites conviene tener presentes.

Juan Felipe Romero13 min de lectura
conservacióndatos abiertosciencia comunitariabiodiversidadAmérica Latina

¿Buscas el trámite y no la noticia? Guías de trámites ambientales, con su norma, su autoridad competente y sus fuentes oficiales.

Una base de datos con más de 500 historias de conservación en América Latina: cómo usarla y qué no es

Si estás por diseñar un proyecto de conservación, la pregunta más cara suele ser "¿alguien ya hizo esto en un contexto parecido?". Mongabay Latam publicó el 19 de octubre una base de datos gratuita que busca responderla: más de 500 historias de proyectos de conservación que el medio ha publicado desde 2018, con resultados reportados para unas 700 especies de animales y plantas en 23 países.

Importa porque casi nadie tiene tiempo de leer cientos de reportajes para encontrar un ejemplo comparable. Esta herramienta los convierte en fichas que se pueden filtrar. Pero hay que usarla sabiendo qué es: un archivo periodístico ordenado, no un censo de lo que funciona en la región.

más de 500Historias de proyectos de conservación publicadas por Mongabay Latam desde 2018 que reúne la base de datos, con resultados para unas 700 especies en 23 países (Mongabay Latam, 19 de octubre de 2026).

Qué trae cada ficha

Según la página de la base de datos, puedes buscar por palabra clave o aplicar filtros. Cada resultado abre una ficha resumen con datos del proyecto:

Dato de la fichaPara qué te sirve
Quién lidera la iniciativaVer si funcionan mejor modelos comunitarios, científicos o mixtos
Si participan mujeresReferencia para diseñar la gobernanza del proyecto
Ecosistema de la especieFiltrar por un contexto parecido al tuyo
Grado de amenaza (UICN)Priorizar casos con especies en la misma categoría

La nota de lanzamiento resume el alcance así: puedes consultar quién las lidera, si participan mujeres y datos concretos sobre las especies conservadas.

Manos sostienen un cuaderno de campo frente a un portátil, junto a bolsas negras con plántulas de especies nativas en un vivero
Revisar casos comparables antes de diseñar un proyecto ahorra errores de partida. Ilustración generada con IA. Crédito: Imagen generada con IA (spacexai/grok-imagine-image).

Tres usos prácticos para quien trabaja en campo

Esta es una lectura propia del artículo sobre cómo aprovecharla:

  1. Armar una revisión rápida de antecedentes. Antes de escribir una propuesta, filtra por ecosistema y por grado de amenaza y lee los casos más parecidos al tuyo. Sirve para la sección de "experiencias previas" que casi todo fondo pide.
  2. Encontrar socios y modelos de gobernanza. El filtro por liderazgo y participación de mujeres permite ver quién ha liderado qué, y con qué resultados reportados.
  3. Detectar vacíos. Si para tu ecosistema aparecen muy pocas historias, puede ser una oportunidad, o una señal de que el tema simplemente no ha sido cubierto por el medio.

Si lo que estás armando es una propuesta de restauración, la guía para diseñar un proyecto de restauración ecológica en Colombia cubre el paso a paso, y el caso de monitoreo comunitario de tres ranas en el Huila muestra el tipo de proyecto que este archivo ayuda a ubicar.

Lo que la base de datos no es

Tres límites, todos visibles en las propias páginas de Mongabay:

  • Cuenta historias, no proyectos verificados. El titular habla de "más de 500 proyectos", pero el texto de la nota de lanzamiento dice que son más de 500 historias publicadas por el medio.
  • No explica cómo se eligieron. La página no da criterios de selección más allá de que son historias publicadas por Mongabay Latam desde 2018, ni cómo se compiló el resumen de cada ficha. Es razonable pensar que refleja lo que el medio cubrió, no todo lo que existe.
  • "Resultados" es lo que reportó cada historia. No hay, en lo que explican las páginas, una verificación independiente de las cifras de cada proyecto.

La propia página advierte, además, que las fotos en miniatura pueden mostrar una especie distinta a la buscada, porque una historia puede tratar varias.

Un monitor comunitario con binoculares y un GPS junto a un río en un bosque tropical al atardecer
Muchos de los proyectos que reúnen este tipo de archivos dependen de monitores locales. Ilustración generada con IA, no corresponde a un proyecto de la base de datos. Crédito: Imagen generada con IA (spacexai/grok-imagine-image).

Cómo usarla sin que te sesgue

Dos hábitos ayudan. Primero, trata cada ficha como una pista y no como una evidencia: si un caso te sirve de modelo, busca la fuente del proyecto (su informe, su sitio, el artículo científico si existe) antes de citar una cifra. Segundo, contrasta con otras fuentes de datos abiertos sobre biodiversidad cuando necesites números defendibles; la guía de línea base ambiental con datos abiertos lista varias.

Cierre

Un buen archivo de casos no reemplaza la evidencia, pero acorta el camino hasta ella. Úsala para encontrar con quién conversar y qué leer después, y deja que las cifras que publiques salgan de la fuente original del proyecto, no de la ficha.

Imagen de portada: equipo de conservación revisando un mapa, ilustración generada con IA (spacexai/grok-imagine-image), no corresponde a un proyecto real.

Juan Felipe Romero

Ecólogo

Soy ecólogo con posgrado en Administración Ambiental de Zonas Costeras y Máster en Restauración Ecológica, con más de 18 años de experiencia en planificación, gestión y desarrollo de soluciones tecnológicas ambientales.

Este artículo se redactó con apoyo de inteligencia artificial, bajo dirección editorial de Juan Felipe Romero.

Volver al blog

Sigue leyendo

Con Biopaisaje

La línea base del territorio, sin armarla a mano

Caracterización física, biótica y socioeconómica con cinco métodos de conectividad ecológica y cartografía entregable.