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Conectividad ecológica

Un estudio mapeó los corredores que conectan los parques de Colombia para 16 mamíferos amenazados

Un equipo de investigadores colombianos modeló, especie por especie, los corredores que conectarían las áreas protegidas del país para 16 mamíferos amenazados. El resultado: miles de rutas potenciales concentradas en la Amazonía, el Pacífico y la transición andino-amazónica, con la ciencia disponible desde hace dos años y poco usada todavía en decisiones de restauración.

Juan Felipe Romero13 min de lectura
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Un estudio mapeó los corredores que conectan los parques de Colombia para 16 mamíferos amenazados

Colombia tiene más de 1.700 áreas protegidas, pero un parque aislado no sirve de mucho para una especie que necesita moverse cientos de kilómetros entre poblaciones. Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad de Barcelona y el CREAF publicó en 2024 el primer mapa de corredores potenciales entre áreas protegidas colombianas calculado específicamente para mamíferos amenazados, no para el paisaje en general.

El hallazgo lleva dos años disponible y sigue siendo poco conocido fuera del círculo académico, a pesar de que responde una pregunta muy concreta para cualquier proyecto de restauración: ¿por dónde exactamente conviene restaurar para reconectar las poblaciones que ya están aisladas?


Por qué modelar corredores especie por especie, no en general

La mayoría de los mapas de conectividad ecológica en Colombia se construyen con variables genéricas: cobertura del suelo, pendiente, distancia a vías. Son útiles, pero asumen que todas las especies se mueven igual por el mismo paisaje, lo cual no es cierto.

El estudio, publicado en Perspectives in Ecology and Conservation por Pineda-Zapata, González-Ávila, Armenteras, González-Delgado y Morán-Ordoñez, tomó un camino distinto: agrupó 16 especies de mamíferos amenazados en cuatro perfiles ecológicos según su rango altitudinal, su cobertura de hábitat preferida y su capacidad de dispersión, y modeló un corredor distinto para cada perfil usando análisis de ruta de menor costo (Least Cost Path) combinado con el índice de Probabilidad de Conectividad, calculado en el software Conefor.

16Especies de mamíferos amenazados agrupadas en cuatro perfiles ecológicos para modelar corredores diferenciados entre áreas protegidas.

Para calibrar qué tan permeable es cada tipo de cobertura para cada perfil, el equipo consultó a siete especialistas en mastozoología (de 22 contactados), en vez de asumir valores de resistencia genéricos tomados de la literatura internacional.

Oso de anteojos (Tremarctos ornatus) en un bosque andino
El oso de anteojos es una de las especies con menor capacidad de dispersión del estudio: sus corredores priorizados tienden a ser más cortos y más dependientes de bosque denso continuo. Fotografía tomada en Ecuador, dentro del mismo rango de la especie.Crédito: Santiago Ron / Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

Dónde se concentran los corredores prioritarios

El resultado no fue un solo mapa, sino cuatro redes de corredores diferenciadas. Las especies de tierras bajas y zona subandina con baja capacidad de dispersión arrojaron el número más alto de corredores potenciales (1.586), seguidas por las especies andinas y altoandinas (1.332) y, con la red más escasa, las especies andinas de alta capacidad de dispersión (571). Las longitudes promedio de corredor oscilaron entre 70 y 100 km según el perfil.

Dónde se concentran los corredores prioritariosParticipación
Amazonía (perfil de tierras bajas)53% de los corredores de ese perfil
Orinoquía55%
Pacífico83%
Franja de transición andino-amazónica y Sierra Nevada de Santa MartaPresencia significativa en ambos casos

La región andina, donde vive buena parte de la población humana del país, mostró el Índice de Huella Humana más alto dentro de los corredores priorizados: eso significa que ahí la conectividad ya está más comprometida, y que cualquier corredor real en esa zona probablemente tendría que pasar por matrices agropecuarias, no solo por bosque continuo.

Qué significa esto para quien planifica restauración

El estudio no es solo un ejercicio académico: entrega una capa de información que responde directamente a la pregunta de dónde restaurar primero cuando el objetivo es reconectar poblaciones de fauna, no solo aumentar cobertura boscosa en general. Restaurar dentro de un corredor priorizado para el perfil correcto de especie tiene, en teoría, más probabilidad de generar conectividad funcional real que restaurar en un punto elegido por otros criterios (cercanía a una carretera, disponibilidad de predio, costo de la tierra).

También deja una advertencia útil: un corredor calculado para osos de anteojos no sirve para priorizar restauración pensando en jaguares o dantas, porque sus perfiles de dispersión y su tolerancia a cobertura degradada son distintos. Tratar "conectividad ecológica" como una sola variable homogénea, sin especificar para qué especie o gremio funcional se está calculando, es el error metodológico más común en portafolios de restauración que se arman rápido.

Dos años después de publicado, este mapa sigue siendo una capa de información disponible y poco explotada. La ciencia ya resolvió el "por dónde"; lo que falta es que más proyectos de restauración la usen antes de decidir dónde poner el primer árbol.

Juan Felipe Romero

Ecólogo

Soy ecólogo con posgrado en Administración Ambiental de Zonas Costeras y Máster en Restauración Ecológica, con más de 18 años de experiencia en planificación, gestión y desarrollo de soluciones tecnológicas ambientales.

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