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Cómo suena un bosque que se recupera: lo que midieron 16.658 horas de grabaciones en Costa Rica

Un estudio publicado en Global Change Biology usó 16.658 horas de grabaciones en 119 sitios de Costa Rica para comparar, por el sonido, qué tan recuperados están los bosques del programa de Pago por Servicios Ambientales frente a potreros y bosques de referencia.

Juan Felipe Romero12 min de lectura
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Cómo suena un bosque que se recupera: lo que midieron 16.658 horas de grabaciones en Costa Rica

Un micrófono grabando seis días seguidos, colgado a dos metros de altura, no distingue entre un bosque bonito y uno que funciona. Pero si lo dejas ahí el tiempo suficiente, y comparas lo que grabó con un potrero y con un bosque intacto, el sonido empieza a decir algo verificable sobre qué tan recuperado está ese ecosistema.

Eso es exactamente lo que hizo un equipo liderado por Giacomo Delgado, de ETH Zúrich, con investigadores del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, la Royal Society for the Protection of Birds y agencias del gobierno costarricense (FONAFIFO, SINAC, SETENA). El resultado se publicó el 4 de febrero de 2026 en Global Change Biology, y una versión de acceso abierto está disponible en PubMed Central.


Lo que se midió y cómo

El equipo instaló grabadoras acústicas AudioMoth en 119 sitios de la península de Nicoya: 18 bosques de referencia (nunca talados), 39 sitios en regeneración natural, 43 plantaciones y 19 potreros. En total, 16.658 horas de audio, analizadas para construir un paisaje sonoro comparable entre los cuatro tipos de cobertura.

16.658 horasDe grabación acústica en 119 sitios de la península de Nicoya, la base de datos que sustenta el estudio de Delgado et al. (Global Change Biology, 2026).

Todos esos sitios de regeneración natural y plantación pertenecen al programa de Pago por Servicios Ambientales (PSA) de Costa Rica, vigente desde 1996 y que hoy protege más de 200.000 hectáreas con pagos cercanos a 70 dólares por hectárea al año, según el mismo estudio. Es uno de los esquemas de PSA más antiguos y estudiados del mundo, y este trabajo es de los primeros en preguntarle, con datos de sonido y no solo de cobertura vegetal, si de verdad recuperó biodiversidad o solo recuperó árboles.

Mono aullador en un bosque de Costa Rica
Los monos aulladores están entre las especies más ruidosas del bosque tropical: su presencia o ausencia altera de forma medible el paisaje sonoro que capturan las grabadoras.Crédito: Panegyrics of Granovetter vía Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0.

La regeneración natural suena distinto a la plantación, y eso importa

El hallazgo central: los sitios en regeneración natural sonaban entre 1,4 y hasta 4 veces más parecidos a los bosques de referencia que a los potreros, dependiendo del momento del día. Las plantaciones, en cambio, apenas se acercaron 1,24 veces más a un bosque de referencia que a un potrero, un avance mucho más modesto.

Tipo de sitioSimilitud acústica con bosque de referencia (vs. potrero)
Bosque de referenciaPunto de comparación (máxima similitud)
Regeneración natural1,4x a 4x más parecido que un potrero
Plantación1,24x más parecido que un potrero
PotreroPunto de comparación (mínima similitud)

La diferencia se nota sobre todo en el coro del atardecer (dusk chorus), el momento del día con mayor actividad de aves e insectos: ahí es donde la regeneración natural más se acerca al patrón del bosque intacto. Las plantaciones, en contraste, mostraron actividad biológica reducida de forma consistente durante todo el ciclo diario, mañana, tarde y noche.

Por qué el sonido, y no solo el satélite

Un mapa de cobertura vegetal por satélite puede confirmar que un área "es bosque" sin decir nada sobre qué tan funcional es ese bosque para la fauna que debería habitarlo. Una plantación de monocultivo también se ve verde desde el aire. El paisaje sonoro captura una capa de información distinta: la presencia real de aves, insectos, anfibios y mamíferos vocalizando, no solo la presencia de tejido vegetal.

Quetzal macho posado en una rama en un bosque de Costa Rica
Especies como el quetzal dependen de bosque estructuralmente maduro. Su vocalización, o su ausencia, es uno de los muchos rasgos que el análisis acústico puede detectar sin necesidad de observación directa en campo.Crédito: Bernard Gagnon vía Wikimedia Commons, dominio público (CC0).

Eso convierte el monitoreo acústico en una herramienta de verificación relativamente barata para programas de PSA y de restauración: no reemplaza el trabajo de campo de un biólogo, pero permite cubrir muchos más sitios, con menos horas-persona, y detectar diferencias entre "se ve verde" y "suena vivo" que de otra forma pasarían desapercibidas.

Qué significa esto para el diseño de programas de restauración

El resultado más incómodo del estudio no es que la regeneración natural funcione mejor que la plantación (algo que la ecología de restauración viene señalando desde hace años), sino la magnitud de la diferencia: hasta 4 veces más similitud acústica con el bosque de referencia. Para un país u organización que diseña un esquema de compensación o de PSA y tiene que decidir si paga por dejar que el bosque se regenere solo o por establecer una plantación, esa diferencia debería pesar en la decisión, no solo el costo por hectárea o la velocidad de crecimiento del dosel.

También sugiere una pregunta incómoda para programas ya en marcha: ¿cuántos de ellos están midiendo éxito solo por hectáreas reforestadas o por cobertura de dosel, sin verificar si la fauna realmente volvió?

Conclusión

Un micrófono no reemplaza un inventario biológico completo, pero 16.658 horas de grabación en 119 sitios sí bastan para mostrar algo que el ojo, o el satélite, no capta con la misma claridad: dejar que el bosque se regenere solo no es una opción pasiva o de segunda categoría frente a plantar. En este estudio, fue la que más se pareció, por mucho, a tener un bosque de verdad otra vez.

Juan Felipe Romero

Ecólogo

Soy ecólogo con posgrado en Administración Ambiental de Zonas Costeras y Máster en Restauración Ecológica, con más de 18 años de experiencia en planificación, gestión y desarrollo de soluciones tecnológicas ambientales.

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