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Financiación ambiental

El Reino Unido acaba de prestarle 400 millones de libras a un fondo que paga por bosque en pie, no por proyectos

El 3 de septiembre de 2026 el Reino Unido anunció un préstamo de 400 millones de libras a la Tropical Forests Forever Facility (TFFF), el fondo que promete pagar unos 4 dólares por cada hectárea de bosque tropical intacto verificada por satélite. Cómo funciona el mecanismo, quién ya puso dinero y qué lo distingue de un crédito de carbono tradicional.

Juan Felipe Romero5 min de lectura
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El Reino Unido acaba de prestarle 400 millones de libras a un fondo que paga por bosque en pie, no por proyectos

El 3 de septiembre de 2026, el Departamento de Seguridad Energética y Net Zero del Reino Unido anunció que invertirá 400 millones de libras esterlinas, unos 541 millones de dólares, en un fondo que no paga por proyectos de conservación puntuales: paga por hectárea de bosque tropical que un país mantenga en pie, confirmada por satélite.


El fondo se llama Tropical Forests Forever Facility (TFFF) y se lanzó formalmente el 6 de noviembre de 2025 en la cumbre climática de Belém, Brasil, como propuesta del propio gobierno brasileño. Según describe el World Resources Institute (WRI), el fondo aspira a movilizar 125.000 millones de dólares y a pagar a los países elegibles alrededor de 4 dólares por cada hectárea de bosque húmedo tropical y subtropical de hoja ancha que mantengan intacta.

125.000 millones USDMeta de capitalización total de la TFFF: 25.000 millones de gobiernos como capital semilla, apalancados en 100.000 millones adicionales de inversión privada (WRI, 2026).

Cómo funciona el mecanismo, sin depender de un proyecto por país

A diferencia de un fondo de cooperación tradicional, la TFFF no reparte donaciones para proyectos individuales. Funciona como un vehículo de inversión: los 25.000 millones de dólares de gobiernos sirven de "capital semilla" para dar confianza a inversionistas privados, que aportan los otros 100.000 millones comprando bonos. Ese capital combinado se invierte en una cartera global de bonos soberanos y corporativos, con énfasis en mercados emergentes y países con bosque tropical, y el retorno de esa cartera es lo que paga a los países forestales.

El comunicado oficial del gobierno británico precisa que su aporte es un préstamo, no una donación, y que los países forestales no tendrán que devolver ese dinero: es la Facility, con el rendimiento de su cartera de inversión, la que repaga a los inversionistas y premia a los países que conservan su bosque.

Para calificar, un país debe mantener una tasa de deforestación anual por debajo de 0,5%. La verificación no depende de una auditoría de proyecto: el fondo exige que cada país use su propio sistema nacional de monitoreo forestal, siempre que cumpla criterios de calidad y transparencia, o que recurra a un sistema independiente reconocido como Global Forest Watch (de WRI) o la plataforma de bosques tropicales del Centro Común de Investigación de la Unión Europea. La definición técnica de bosque que usa el fondo excluye plantaciones y exige un umbral de densidad de dosel de entre 20% y 30%, con una altura mínima de árbol de 5 metros.

ComponenteCifra
Meta total de capitalización125.000 millones USD
Aporte esperado de gobiernos25.000 millones USD
Apalancamiento esperado de capital privado100.000 millones USD
Pago estimado por hectárea de bosque intacto~4 USD/ha/año
Umbral de deforestación para calificarMenos de 0,5% anual
Participación mínima para comunidades e indígenas20% de los desembolsos

Los pagos no son fijos: si el monitoreo satelital detecta deforestación o degradación por incendios (usando cicatrices de quema como indicador), el desembolso a ese país baja en proporción, con una tasa de descuento de 1:35 para el daño por fuego, según el mismo análisis de WRI.

Fotografía satelital de la Amazonía brasileña mostrando el río Amazonas inundado y parches de selva y aclareos en la ribera
El área de bosque que la TFFF paga a cada país se confirma con series de imágenes satelitales, no con auditorías de proyecto individuales. Amazonía brasileña vista desde el espacio, 1996.Crédito: NASA, dominio público.

Quién ya puso dinero, y quién se sumó ahora

En el lanzamiento de noviembre de 2025, Brasil, Indonesia, Francia, Alemania y Noruega comprometieron en conjunto 6.700 millones de dólares, según cifras de WRI. El Reino Unido no estaba entre los países fundadores; su anuncio del 3 de septiembre de 2026 lo suma como inversionista casi diez meses después del lanzamiento.

FechaPaísQué aportó
6 nov. 2025Brasil, Indonesia, Francia, Alemania, Noruega6.700 millones USD combinados (lanzamiento)
3 sep. 2026Reino Unido400 millones de libras (≈541 millones USD), vía préstamo

El propio comunicado del gobierno británico aclara que el compromiso "sigue sujeto a la debida diligencia final, incluida la revisión del tamaño definitivo, la gobernanza, la estructura y los términos del préstamo" de la Facility, así que la cifra todavía puede ajustarse antes de que el dinero se desembolse.

Mapa satelital de la pérdida de bosque alrededor de Kisangani, República Democrática del Congo, entre 2001 y 2024
La cuenca del Congo es otro de los bloques de bosque tropical húmedo que entrarían en el radar de un mecanismo como la TFFF. Pérdida de bosque cerca de Kisangani, RD Congo, 2001-2024.Crédito: NASA Earth Observatory, imágenes de Wanmei Liang con datos de la Universidad de Maryland. Dominio público.

Qué lo distingue de un crédito de carbono

Un crédito de carbono certifica una tonelada de emisiones evitadas o capturadas en un proyecto específico, con su propia metodología, verificador y línea base. La TFFF paga sobre un área de bosque confirmada a escala de país, no de proyecto, y el ingreso no depende de vender un certificado en un mercado voluntario u obligatorio: depende del rendimiento de una cartera de inversión que ya existe independientemente de cuánto bosque se conserve. Eso simplifica la contabilidad para el país receptor, que no necesita estructurar un proyecto certificable para recibir el pago, pero también significa que el ingreso real depende de cómo le vaya a esa cartera de bonos en los mercados financieros, no solo de cuánto bosque cuide.

Qué sigue

El fondo sigue lejos de su meta de 125.000 millones de dólares: los compromisos conocidos hasta ahora, entre el lanzamiento y el aporte británico, suman una fracción de esa cifra. Lo que hace noticia esta semana no es que la TFFF ya esté capitalizada, sino que un país que no participó en el lanzamiento se sumó casi un año después con un monto significativo, y lo hizo como préstamo y no como donación, algo que el propio Reino Unido describe como un cambio de enfoque hacia actuar como inversionista en vez de donante. Si ese patrón se repite con otros gobiernos en los próximos meses, la TFFF empieza a parecerse menos a una promesa de cumbre climática y más a un vehículo financiero real con dinero efectivamente comprometido.

Juan Felipe Romero

Ecólogo

Soy ecólogo con posgrado en Administración Ambiental de Zonas Costeras y Máster en Restauración Ecológica, con más de 18 años de experiencia en planificación, gestión y desarrollo de soluciones tecnológicas ambientales.

Este artículo se redactó con apoyo de inteligencia artificial, bajo dirección editorial de Juan Felipe Romero.

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