Demo

Tecnologia

Kinefox: el rastreador GPS para fauna que nunca necesita batería porque la carga el propio animal

Un equipo de la Universidad de Copenhague probó un rastreador GPS que se carga con el movimiento del propio animal, sin batería ni panel solar. En sus pruebas de campo, uno de los dispositivos llevaba 147 días transmitiendo cuando se publicó el estudio.

Juan Felipe Romero13 min de lectura
tecnologiamonitoreobiodiversidadciencia

¿Buscas el trámite y no la noticia? Guías de trámites ambientales, con su norma, su autoridad competente y sus fuentes oficiales.

Kinefox: el rastreador GPS para fauna que nunca necesita batería porque la carga el propio animal

Un collar GPS tradicional para fauna silvestre cuesta entre 3.500 y 4.000 euros y, aun así, deja de transmitir en cuanto se agota la batería, muchas veces antes de que el animal atraviese la temporada que el estudio necesita observar. Un equipo de la Universidad de Copenhague construyó un rastreador que evita ese límite de raíz: no lleva batería que se agote, porque genera su propia electricidad con cada paso del animal que lo lleva puesto.

El problema que ningún panel solar resuelve del todo

La mayoría de los rastreadores de fauna dependen de baterías de litio no recargables, que se agotan mucho antes de que termine la vida útil del dispositivo. Los paneles solares parecían la alternativa obvia, pero el propio estudio que documenta este nuevo rastreador señala sus límites: los paneles "sufren problemas de robustez" en campo y no sirven para especies nocturnas o que viven bajo un dosel cerrado, justo donde suele faltar información de comportamiento (Gregersen et al., PLOS ONE, 17 de mayo de 2023).

€270Costo en materiales del transmisor Kinefox V2, frente a los 3.500-4.000 euros que cuesta un collar GPS tradicional (Universidad de Copenhague, 2023).

Cómo se carga un rastreador sin enchufarlo a nada

El mecanismo no es nuevo: es el mismo que usan los relojes automáticos. Un péndulo magnético oscila alrededor de una bobina de cobre; cada vez que el animal se mueve, el péndulo se balancea y el anillo ferromagnético que lleva pegado induce una corriente alterna en la bobina (Gregersen et al., PLOS ONE, 2023). Mientras más se mueve el animal, más energía genera el dispositivo y más seguido puede enviar su posición por satélite. El equipo lo bautizó Kinefox, y su versión más reciente (V2) pesa alrededor de 150 gramos, según la propia Universidad de Copenhague.

Biólogos preparando un collar de radiotransmisor para un oso pardo en 1967
Los rastreadores de radio y GPS convencionales llevan casi seis décadas dependiendo de baterías que se agotan antes de terminar el estudio, como en esta prueba de 1967 sobre osos pardos de Kodiak.Crédito: USFWS Alaska, dominio público, vía Wikimedia Commons.

Qué tan bien aguantó en la prueba de campo

El equipo probó dos versiones del dispositivo en tres especies distintas: perros domésticos, un poni salvaje Exmoor y un bisonte europeo (wisent) en cautiverio. Los resultados, verificados directamente en el artículo revisado por pares, muestran una diferencia grande entre especies:

AnimalDuración de la pruebaEnergía generada
Perros domésticos (Dog 3 y Dog 4, Kinefox V2)14 díasEntre 0,69 y 2,25 julios diarios; Dog 4 ejecutó en promedio 2,20 ciclos de transmisión al día
Poni salvaje ExmoorSeguía transmitiendo al cierre del estudioÚltima transmisión registrada 147 días después de instalado el dispositivo
Bisonte europeo (wisent)17 días2,39 julios diarios en promedio

Los tres números salen del mismo texto del artículo: "el Kinefox en el bisonte de la cuarta prueba generó un promedio de 2,39 julios diarios y sobrevivió 17 días" y "el Kinefox del Exmoor sigue en funcionamiento y transmitió por última vez el 17 de abril de 2023, 147 días después de haber sido instalado" (Gregersen et al., PLOS ONE, 2023). El propio equipo es claro sobre el límite de esta primera prueba: no midieron cuánto puede durar el dispositivo en su punto de ruptura, solo que seguía funcionando cuando dejaron de observarlo.

Bisonte europeo joven en un parque de fauna en Alemania
Uno de los animales de prueba fue un bisonte europeo (wisent) en cautiverio: el dispositivo generó en promedio 2,39 julios diarios y transmitió durante 17 días seguidos.Crédito: Michael Gäbler, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.

Por qué esto le importa a especies que hoy quedan fuera del monitoreo

Ni la batería tradicional ni el panel solar funcionan bien con animales esquivos, nocturnos o que rompen cualquier equipo con facilidad: un tigre que se revuelca, un lobo que atraviesa maleza densa, un mamífero que se mueve sobre todo de noche. El propio investigador principal, Rasmus Worsøe Havmøller, lo plantea como la motivación detrás del diseño: "hay especies amenazadas de las que sabemos increíblemente poco sobre lo que hacen durante la mayor parte de su vida. Entre ellas están los tigres, que pueden recorrer miles de kilómetros, así como los perros salvajes asiáticos y los leopardos" (Universidad de Copenhague, 2023).

Esa frase describe una intención de investigación, no un despliegue ya en marcha: hasta la publicación del estudio, Kinefox solo se había probado en perros domésticos, un poni semisalvaje y un bisonte en cautiverio, tres especies mucho más manejables que un tigre o un lobo en libertad. Pasar de esa prueba controlada a un despliegue real en fauna esquiva todavía exige resolver preguntas que el propio estudio no contesta: cómo se comporta el mecanismo con menos movimiento sostenido (un felino que pasa horas quieto entre cacería y cacería, por ejemplo) o cuánto dura el péndulo con el desgaste de varios años en campo.

Qué significa esto para quien diseña un monitoreo de fauna

Un rastreador sin batería que reemplazar cambia el cálculo de costos de cualquier programa de monitoreo a largo plazo: no hay que presupuestar el recambio del dispositivo ni el riesgo de perder el rastro de un animal a media temporada porque la batería se agotó antes de lo previsto. El costo de materiales que reporta la propia universidad (unos 270 euros, menos de una décima parte de un collar GPS tradicional) también abre la puerta a marcar más individuos con el mismo presupuesto, algo relevante para especies donde el tamaño de muestra es la limitación real de cualquier estudio de movimiento.

Lo que todavía no existe es la prueba que de verdad importa para conservación: un despliegue de varios años sobre una especie amenazada y difícil de instrumentar en el propio hábitat donde se necesita esa información. Mientras esa prueba no llegue, la promesa de Kinefox sigue siendo justo eso, una promesa bien fundamentada en un mecanismo real y ya demostrado, no todavía un reemplazo probado del collar GPS convencional.


Portada: ponis salvajes de Exmoor, una de las tres especies con las que se probó el rastreador Kinefox. Imagen: James Johnstone, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons.

Juan Felipe Romero

Ecólogo

Soy ecólogo con posgrado en Administración Ambiental de Zonas Costeras y Máster en Restauración Ecológica, con más de 18 años de experiencia en planificación, gestión y desarrollo de soluciones tecnológicas ambientales.

Este artículo se redactó con apoyo de inteligencia artificial, bajo dirección editorial de Juan Felipe Romero.

Volver al blog

Sigue leyendo

Con Biopaisaje

La línea base del territorio, sin armarla a mano

Caracterización física, biótica y socioeconómica con cinco métodos de conectividad ecológica y cartografía entregable.